Octubre 31 de 2017

Los Comités de Convivencia son una herramienta para mediar los conflictos que puedan llegar a surgir entre miembros de una organización. Nacen con un objetivo muy claro: promover las relaciones positivas entre los trabajadores y el respeto a la dignidad de las personas que pertenecen a la organización.

También es una obligación de ley expuesta por el Ministerio de Trabajo en la resolución 652 del 30 de abril del 2012, “por la cual se establece la conformación y funcionamiento del Comité de Convivencia Laboral en entidades públicas y empresas privadas”.

Norma Liliana Gómez Sánchez, asesora de prevención de la ARL Axa Colpatria, señala que, para que un comité de convivencia opere normalmente, “deben haber representantes de ambas partes (dos por parte del empleador y dos por parte de los colaboradores), los cuales se eligen por medio de una votación”.

Al momento de rastrear quiénes son idóneos para hacer parte de estos comités, es importante que desde el área de RR.HH. se establezcan los requisitos que deben cumplir. Estos, si bien varían dependiendo de cada organización deben incluir los siguientes: 1) que los candidatos no hayan tenido acciones disciplinarias por su comportamiento, 2) que posean un alto sentido de responsabilidad, sean comprometidos con la compañía y 3) que sean discretos, pues lo que se discuta durante los comités no debe salir de estos.

La continuidad es otro factor que incide en la efectividad de los Comités de Convivencia. Por eso, sus integrantes deben reunirse cada tres meses y tener la capacidad de exponer los deseos e inquietudes de sus otros compañeros. A menos de que una situación coyuntural requiera que se convoque a una reunión extraordinaria.

¿Cómo incentivar a las personas a que hagan parte de estos comités? El primer paso es que RR.HH. realice un proceso de ‘mercadeo interno’. Es decir, “un proceso de socialización para que las personas participen y en el que se les expliquen los beneficios que trae para los colaboradores”, explica Clara Reyes, psicóloga de la Universidad Javeriana y directora de CRM Psicología Organizacional, que se enfoca en la medición y el desarrollo de competencias. Un beneficio que puede ofrecer este tipo de iniciativas es el mejorar el clima laboral, algo que reduce las tensiones entre los colaboradores y los hace sentir más respaldados y tranquilos en caso de tener un conflicto.

“En una empresa donde trabajé, había dos colaboradores que no se llevaban bien entre ellos y el ambiente era bastante tenso. Uno de ellos ascendió y se convirtió en el jefe del otro y su relación empeoró aún más. El otro decidió llevar el caso al comité de convivencia que había en la organización y allí se crearon actividades y talleres que, con el paso del tiempo lograron solucionar los conflictos”, cuenta Gómez.

Otra utilidad de los Comités de Convivencia es el mitigar el acoso laboral, un riesgo psicosocial que, en caso de no ser controlado puede convertirse en pérdidas para la empresa, en términos de aumento de ausentismo laboral, baja productividad e incluso demandas. Le puede interesar: ¿Qué son los factores psicosociales?

Además de los Comités de Convivencia, es importante que la organización construya canales de comunicación y que los colaboradores sientan la suficiente confianza para expresar cómo se sienten.

Queremos conocer su opinión acerca de los comités de convivencia, coméntenoslo a través de nuestras redes sociales Facebook y LinkedIn.

Regístrese aquí para conocer acerca de otras acciones para aplicar en su organización y que le ayuden a mejorar el clima laboral.

También le puede interesar