Noviembre 7 de 2016

Las dinámicas empresariales están en constante evolución y junto con estas los modelos que implementan las empresas para motivar y retener su talento humano. Una de estas técnicas se conoce como gamificación o gamification en inglés.

Una estrategia que en los últimos años se viene aplicando en recursos humanos y propone a través del juego y actividades lúdicas, influir de manera positiva en los colaboradores para que sean más proactivos y comprometidos con la empresa.

Catalina Villegas Amariles, Directora de Marketing de Experia, Máster en Gamificación y Transmedia del IEBS School de Barcelona, define la gamificación como una técnica para solucionar problemas (en muchos ámbitos), a través del diseño de sistemas que motivan a las personas a realizar acciones que resultan aburridas.

Y lo explica con un ejemplo, “cuando un bebé no quiere comer, ¿qué hace su mamá?, de repente transforma la cuchara en un avión y la actividad se convierte en un juego, así ella logra su objetivo y él se divierte. La mamá ‘gamificó’ la comida”.

El papel de la gamificación en recursos humanos

A través de la gamificación el área de recursos humanos puede alcanzar sus objetivos, entre ellos, el desarrollo del talento humano, su fidelización y la retención de personal valioso para la compañía. “Este tipo de proyectos ofrece impactos directos en los resultados de la empresa, lo que quiere decir que gracias a la implementación de la gamificación podemos tener empleados más felices y productivos”, asegura Catalina.

Una técnica que además de aumentar la productividad e incentivar la creatividad en las organizaciones, es efectiva en tareas como: selección del personal, capacitación y evaluación, integración de los empleados, resolución de problemas y afiliación voluntaria a la cultura corporativa.

Sin embargo, aunque la gamificación tiene mucho que ver con los juegos, no es lo mismo. “Extrae de ellos las mecánicas que funcionan como por ejemplo, que en la pata del correo corporativo la persona tenga un avatar que lo defina como un superhéroe, en vez de su firma a secas”.

“También funciona mucho crear un mundo dentro de la empresa donde las áreas de trabajo son llamadas de forma diferente de acuerdo con sus características. Llamar a la sala de juntas como el bosque del pensamiento o lo que sea que crean que pueda enganchar al personal”.

¿Cómo se ejecuta?

No existe un modelo exacto para las compañías, porque cada una tiene una forma distinta de funcionar y sus resultados no se dan “de la noche a la mañana”. Sin embargo, para que la gamificación logre los resultados que el área de recursos humanos busca, Catalina sugiere los siguientes pasos:

1. Ten muy claro, cuál es el comportamiento que se desea cambiar.

2. Estudia el perfil de los empleados y qué los motiva. No es lo mismo dirigirse a un grupo de vendedores que son competitivos, que a los operarios que hacen parte de una cadena y cooperan, por ejemplo.

3. Crea una narrativa asociada al juego. A las personas les encanta las historias y está comprobado que las recuerdan y entienden las ideas mucho más fácil a través de ellas.

4. Utiliza elementos de juego. Acá es cuando aprovechamos todo lo que hemos aprendido de los juegos y lo aplicamos. Lo mejor es empezar con algo sencillo, dejar las reglas claras y ofrecer la oportunidad de ganar o perder, para hacerlo emocionante.

5. Por último, antes de implementar el proyecto es vital saber qué se quiere medir y cómo vamos a hacerlo; si es efectividad, cambio de comportamiento, participación o aprendizaje.

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