El futuro será sostenible o no será

El futuro será sostenible o no será

  • 5 octubre 2020

    Durante el VII Foro de Sostenibilidad Colsubsidio, realizado a finales de septiembre, voces expertas discutieron la sostenibilidad desde la teoría y la práctica. Un recuento del evento, que busca un camino común para un futuro sostenible y con bienestar.

    Se llevó a cabo la séptima versión del Foro de Sostenibilidad Colsubsidio, que por primera vez se realizó virtualmente. Durante cinco horas, Sergio Rengifo, director de Capitales en Cecodes, lideró una conversación entre especialistas sobre la recuperación de la pandemia y el rol de las empresas en la construcción de un mundo mejor.

    “La sostenibilidad no es asunto de pajaritos y arbolitos. Es una estrategia de negocio fundamental y la forma en que deben darse los negocios para garantizar el bienestar y el futuro”, aseguró el moderador del foro.

    Desde la práctica, voceros de Nutresa, Colsubsidio, Alpina y Celsia contaron cómo implementan la sostenibilidad en el corazón de su negocio. “Lo mínimo en cuanto a sostenibilidad es cumplir la ley, pero hay que hacer lo máximo posible porque las empresas, más que recintos privados, son organizaciones extendidas”, aseguró Claudia Rivera Marín, directora de Sostenibilidad del Grupo Nutresa.

    Desde la teoría, Luis Carlos Arango Vélez, director de Colsubsidio; Filippo Vegglio, director del Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD); y Brigitte Baptiste, rectora de la Universidad EAN, reflexionaron sobre el escenario actual.

    También te puede interesar: “No se puede separar el coronavirus de los ODS”: Filippo Veglio, director del WBCSD

    “Hay que evitar una crisis económica crónica”: Luis Carlos Arango

    El VII Foro de Sostenibilidad inició con la ponencia del director de Colsubsidio, Luis Carlos Arango, quien dibujó un panorama complejo de país a raíz de la pandemia generada por el coronavirus: “Ha desafiado todos los pronósticos en impacto y extensión, y llegó para cambiar la vida personal, familiar, económica y laboral”.

    Arango resaltó el impacto de esta crisis sobre la economía: una contracción de 7,8 por ciento, más profunda que durante la recesión de 1.999; y una tasa de desempleo que llega al máximo histórico de los últimos 20 años: 20,5 por ciento en términos generales, de 25,5 para mujeres y de 29,7 para los jóvenes.

    ¿Cuál es el papel de la sostenibilidad en este escenario? “Garantizar la perdurabilidad de las empresas, generar soluciones, reactivar sectores y evitar que la crisis sanitaria se convierta en una crisis económica crónica”, aseguró el director de Colsubsidio.

    “El efecto de esta pandemia también es una cuestión de género”: Filippo Vegglio

    Para el director del WBCSD, Filippo Vegglio, el reto es “fomentar un liderazgo respaldado por acciones concretas y reunir empresas alrededor de la idea de un mundo sostenible y una sociedad más justa”.

    Lograrlo exige entender que la pandemia evidenció el abuso y la fragilidad del planeta, pero también representa una oportunidad de reinventar el capitalismo, fortalecer las cadenas de abastecimiento y crear un futuro sostenible, en el que se articulen entidades públicas, privadas, academia y sociedad civil.

    Para Vegglio, los principales retos recaen en el déficit de inversión en sistemas sanitarios y de investigación científica, en la concientización sobre el poder individual en las decisiones cotidianas y en las desigualdades.

    “El efecto de esta pandemia también es una cuestión de género: impacta mucho más a niñas y mujeres que a varones. La desigualdad es escandalosa en términos de ingresos, de impacto de la COVID-19, de violencias y de falta de oportunidades”, aseguró. Para él, la inclusión se necesita más que nunca como una perspectiva empresarial que sirva para dar mayor visibilidad a sus aportes, ideas, soluciones, voces y diálogos.

    Generacionalmente, sostuvo Vegglio, sucede algo similar: “Los jóvenes han aguantado dos crisis globales en poco más de una década. Con eso, cambia la idea de que cada generación va mejorando su calidad de vida para sí y para su familia”.

    ¿Su conclusión? La pandemia pone el foco en la urgencia de recuperarse justa y solidariamente, sin dejar a nadie atrás. “Las tendencias sociales y ambientales lo demuestran: una empresa sostenible es una empresa exitosa y lo será aún más en el futuro”.

    ¿Conoces nuestros temas en productividad? Te recomendamos: El coronavirus ha hecho más evidente la brecha de género

    “Aprovechar los recursos materiales, sociales, capitales y humanos es un mandato de la sostenibilidad en nuestra época”: Brigitte Baptiste

    Para cerrar el foro, Brigitte Baptiste, académica y rectora de la EAN, defendió las transformaciones responsables de infraestructura. “El problema de la insostenibilidad no se soluciona con la inacción o la detención del desarrollo. Quedarnos quietos o retornar al pasado no es una alternativa”, dijo.

    También planteó 5 retos para repensar el camino hacia la sostenibilidad:

    1. Construir vínculos sociales innovadores, con menos discursos totalitaristas y más reflexiones y acciones colectivas. “Es vital conversar con otros. No sirve que las universidades hablen entre sí, que los empresarios discutan con sus pares y que comunidades y partidos políticos estén herméticos”.
    2. Entender la sostenibilidad como tarea de todos: adoptar modos de vida ecológicamente sensibles, que acepten el cambio inevitable del mundo.
    3. Aplicar intercambios para equilibrar huellas ecosistémicas.
    4. Resignificar la educación ambiental, el conocimiento y la conexión cuerpo-planeta: más ecocentrismo y menos egocentrismo. “Somos parte de la naturaleza, estamos absolutamente conectados con todo el mundo y, por tanto, somos responsables del ámbito que nos rodea y las demás especies”.
    5. Redefinir la innovación tecnológica y social, y la gestión del conocimiento. “Aprovechar bien los recursos materiales, sociales, capitales y humanos es un mandato de nuestra época. No podemos desperdiciar nada”.

    Baptiste también recalcó el poderío que trae una época llena de desafíos: “La incertidumbre es un ámbito excepcional para la innovación y la creatividad. Sin incertidumbre, tendemos a volvernos frágiles y vulnerables. La búsqueda de la certeza, incluso desde la ciencia, siempre ha sido un elemento cuestionable. Estabilidad y certeza son buenas en pocas cantidades”, concluyó.

    Suscríbase aquí a las últimas novedades de Capital Humano

    Los comentarios están cerrados.