5 competencias claves para la transformación digital

5 competencias claves para la transformación digital

  • La revolución digital ha traído consigo grandes cambios en la forma de trabajar: el uso de herramientas móviles, sociales y analíticas ha impregnado todos los espacios. Actualizar y desarrollar nuevas competencias y habilidades digitales resultará definitivo para los empleados del futuro.

    La revolución digital ha traído consigo grandes cambios en la forma de trabajar: el uso de herramientas móviles, sociales y analíticas ha impregnado todos los espacios. Actualizar y desarrollar nuevas competencias y habilidades digitales resultará definitivo para los empleados del futuro.

    Uno de los errores más comunes que se comete al momento de hablar de transformación digital es pensar que se está haciendo referencia a un proceso, exclusivamente, de renovación tecnológica. Si bien la tecnología lo impulsa, en realidad nos encontramos ante un cambio organizacional en el cual las personas, los procedimientos y el modelo de negocio se reinventan, de conformidad con las nuevas oportunidades que ofrece lo digital, para generar valor tanto para sus trabajadores, como para sus clientes.

    En este sentido, y dado que se trata de un cambio en las personas que forman parte de una empresa, es lógico que sea desde el individuo que se dinamice dicho cambio. Por ello, “más que nuevos software o tecnologías, las empresas requieren profesionales con capacidades digitales; esto es, con los conocimientos, las habilidades y las aptitudes necesarias para sacarle provecho a las oportunidades estratégicas ofrecidas por la transformación digital y de las cuales dependerá, en buena medida, el éxito de la organización”, afirma Doris María González, jefe de Talento Humano de Scandinavia Pharma.

    Debido a lo vertiginosa y radical que resulta la transformación digital, las empresas necesitan que sus empleados estén fuertemente comprometidos y alineados con la nueva cultura organizacional. Y estos a su vez —si desean mantenerse vigentes en el mercado laboral y sobrevivir al proceso de digitalización— tendrán que incorporar competencias que, de acuerdo con González, se pueden agrupar en cinco áreas, tal como se indica a continuación:

    Aprendizaje continuo e innovación

    El mundo de la tecnología y el de los contenidos digitales crecen a un ritmo exponencial y, en este contexto, los conocimientos que se van adquiriendo, independientemente de su calidad, pronto quedan obsoletos y, en consecuencia, es necesario habituarse a las rutinas de cambio, participar de manera proactiva en el propio proceso de aprendizaje, vincular y gestionar redes de aprendizaje colaborativo y estar en disposición de experimentar, errar y retomar.

    En concreto, el empleado tendrá que: encargarse de su aprendizaje de forma autónoma, es decir, sin dependencia de terceras personas; hacer uso de Internet y de sus herramientas para identificar la información relevante y oportuna; gestionar el conocimiento adquirido; y ser muy ágil en la planificación, puesta en marcha y ejecución de mejoras a que haya lugar, en periodos cortos.

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     Comunicación

    Vivimos tiempos de hiperconectividad, inmediatez y saturación de información. Nunca antes había sido tan difícil capturar la atención de las audiencias y de los clientes. Así las cosas, los profesionales tienen que contar con soluciones de comunicación innovadoras y adaptadas a la era digital, tales como:

    • Adoptar metodologías y tecnologías para la creación y transmisión de contenidos e información en diversos soportes.
    • Dominar plataformas de comunicación en línea.
    • Conocer los canales de comunicación relevantes y pertinentes para la distribución de mensajes a clientes y a potenciales clientes.
    • Tener la capacidad de poder hacerlo en cualquier momento y desde cualquier lugar.

    En efecto, el colaborador deja de ser un simple portavoz de la información para adquirir un rol de catalizador de los procesos de transformación y esta situación le concede la posibilidad de sobresalir por su proactividad y por su capacidad de gestión.

    Orientación a la experiencia del usuario o cliente digital

    En la actualidad, los clientes están habituados a la conveniencia, inmediatez y personalización que les ofrece el mundo digital. Y en este orden de ideas esperan lo mismo de las empresas con las que deciden interactuar.

    Además, la conexión constante de los usuarios y las redes sociales les dan la posibilidad de compartir información en tiempo real acerca de los productos y servicios que han adquirido, ya sea recomendándolos o criticándolos. De esta manera, logran tener un impacto, positivo o negativo, en los mercados.

    Lo anterior, obliga a los nuevos profesionales a conocer y comprender la experiencia de la marca de los usuarios digitales, saber interactuar con ellos y así, poder satisfacer sus necesidades y generarles experiencias sorprendentes. Para ello, será necesario que el profesional aprenda a:

    • Monitorear y evaluar información relevante, que le permita estar al tanto de las tendencias de los mercados y de los cambios en los intereses de sus clientes.
    • Adoptar herramientas y plataformas para interactuar con sus usuarios oportuna y eficientemente.
    • Construir y fortalecer las relaciones con ellos.

    Todo esto con la finalidad de estar un paso adelante en lo que al perfeccionamiento de las relaciones, los productos y los servicios se refiere.

    Apertura y trabajo en red 

    Nos enfrentamos a un universo caracterizado por la producción de conocimiento constante y en el que la información, además de ser muy abundante, está en permanente cambio. La expansión de Internet, el surgimiento de nuevas tecnologías y las redes sociales no solo han favorecido la conectividad, sino también la colaboración.

    En estas circunstancias surge la necesidad de tener un empleado capaz de encontrar la información valiosa, organizarla y ponerla a disposición de los demás, lo cual lleva a que las organizaciones sean más productivas y eficientes, dada la apertura y el aprovechamiento de la inteligencia colectiva.

    Para ello, el empleado tendrá que aprender a trabajar en el entorno digital y con otros equipos. Esto se logra fortaleciendo las siguientes destrezas:

    • Utilizar herramientas sociales, tales como las redes internas para comunicarse y gestionar las tareas con los demás miembros de su equipo.
    • Hacer uso de plataformas colaborativas para crear documentos, productos y servicios con otros colaboradores.
    • Desarrollar comunidades de generación de conocimientos.
    • Fomentar estrategias corporativas para el trabajo en red.
    • Ejecutar procesos que favorezcan la toma de decisiones.

    Visión estratégica

    Nos encontramos inmersos en un proceso de transformación en el que la tecnología no solo afecta nuestros patrones de comportamiento, sino también las empresas y sus respectivos modelos de negocio. Diariamente surgen nuevos dispositivos, herramientas o plataformas que nos obligan a replantear todos los proyectos en función de este nuevo escenario. En este sentido, hará falta un profesional capaz de comprender las dinámicas y los fenómenos digitales para orientar su organización hacia el éxito.

    Desde esta óptica, un trabajador con visión estratégica es aquel que ha logrado adquirir conocimientos acerca de las tendencias de los fenómenos digitales y del impacto que estos pueden tener sobre el modelo de negocio de una empresa.

    Entonces tendrá que ser una persona:

    • Capaz de encontrar datos relevantes, tanto internos, como externos a la organización, monitorearlos, analizarlos y detectar patrones.
    • Con facilidades para comprender cómo pueden las nuevas dinámicas digitales incidir en la estrategia empresarial, el comportamiento de los clientes e inclusive, de los competidores.
    • Que desarrolla una mente analítica para estudiar los datos disponibles y, con base en ellos, tomar mejores decisiones y generar acciones para cumplir con las metas organizacionales.
    • Orienta la organización mediante estrategias informadas y realistas, que conlleven el cumplimiento de los objetivos estratégicos de su empresa.

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    La revolución digital a que nos enfrentamos genera un nuevo escenario que ofrece grandes oportunidades, y de saber capitalizarlas, dependerá que sus organizaciones no se queden rezagadas ante la transformación digital.

    En la medida en que dicha transformación no es un asunto meramente tecnológico, sino un tema de reinvención de la cultura organizacional y de las personas, solo será posible de la mano de profesionales competentes, en términos digitales. Y de ahí, la necesidad de contar con colaboradores comprometidos con el aprendizaje y desarrollo de las nuevas habilidades con fines de dar paso a un nuevo ecosistema empresarial.

    Si desea conocer más acerca de transformación digital, regístrese en la comunidad de Capital Humano y encuentre información útil para el éxito de su compañía.

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