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Claves para incrementar su inteligencia emocional

  • Los empleados de hoy necesitan desarrollar su capacidad de controlar impulsos y de tomar buenas decisiones en medio de cualquier circunstancia. ¿Cómo cultivar el concepto de inteligencia emocional?

    Más allá de títulos y diplomas, los empleados de hoy necesitan desarrollar su capacidad de controlar impulsos y de tomar buenas decisiones en medio de cualquier circunstancia. ¿Cómo cultivar el concepto de inteligencia emocional?

    Dicen que los grandes líderes llegan a ocupar importantes puestos gracias a su alto coeficiente intelectual, pero salen de ellos debido a su bajo coeficiente emocional. Esta afirmación se ha vuelto popular entre coaches y expertos en recursos humanos que reconocen en la inteligencia emocional un factor incluso más relevante que los conocimientos académicos y los logros intelectuales de un individuo, tanto en el ámbito personal como en el laboral.

    El concepto de inteligencia emocional (IE) se utilizó por primera vez en los años ochenta, pero fue el psicólogo estadounidense Daniel Goleman quien realmente lo popularizó a través de su obra Inteligencia Emocional, publicada en 1995.

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    A partir de allí, el término hizo su aparición en ámbitos culturales, educativos y empresariales, convirtiéndose en una de las claves del desarrollo humano y en una noción revolucionaria. Hasta la década de los noventa, se creía que las capacidades intelectuales del ser humano dictaminaban gran parte de su futuro. En cuanto a las habilidades emocionales, eran importantes pero no se consideraban dignas de desarrollarse para convertirse en herramientas verdaderamente positivas del ser.

    Sin embargo, el concepto de inteligencia emocional evolucionó y se define como la capacidad que tiene o logra desarrollar una persona de motivarse a sí misma, de gestionar sus emociones, de decir ‘no’, de controlar sus sentimientos de frustración o angustia, y de ‘ponerse en los zapatos’ de los demás para construir relaciones de empatía y confianza que le permitan surgir aún más.

    Según Julio Caro, psicólogo y coach experto en recursos humanos con más de 15 años de experiencia en el sector empresarial, “la inteligencia emocional es la oportunidad que tenemos los seres humanos de construir realidades diferentes a partir del desarrollo de la conciencia”. Es decir, la capacidad que tienen las personas de dejar a un lado el actuar automático dirigido por sus propios egos y creencias acumuladas, para reflexionar sobre cada emoción que experimentan y sobre cada acción que llevan a cabo.

    En palabras de Caro, “debemos pasar de un pensamiento automático a un pensamiento voluntario y dirigido.
    La emoción puede ser más fuerte que la decisión que determina mi comportamiento, en la medida en que yo pueda gestionar y controlar esa emoción de forma positiva, pues voy a tener comportamientos más asertivos frente a lo que quiero construir en la vida”.

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    Las claves de la inteligencia emocional

    La sabiduría popular enseña: “sigue tu corazón”; sin embargo, esta frase no podría ser más contraria a los postulados de la IE, pues son las emociones las que necesitan ser dirigidas.

    Según los estudiosos, existen cuatro pilares sobre los cuáles se construye y evoluciona el concepto: dos introspectivos y dos que tienen que ver con los demás.

    Autoconocimiento

    Las personas con altos coeficientes intelectuales conocen sus fortalezas y debilidades a profundidad. Para efectos laborales y organizacionales, saben qué tareas pueden cumplir a cabalidad y cuáles deben delegar.

    Además, no solo son conscientes de sus capacidades: también se han tomado el tiempo de descubrir sus miedos y sus formas de reaccionar ante situaciones que las sacan de su ‘zona de confort’ con el objetivo de aprender a manejarlas mejor.

    Autogestión

    Aunque la sociedad occidental, individualista en esencia, parece comunicar que la libertad radica en la expresión de las emociones y en el vivir el momento tal y como este se siente, las teorías de la IE dictan lo contrario: es libre quien no es esclavo de sus emociones y aprende a controlarlas.

    Las personas que trabajan en su inteligencia emocional son también capaces de automotivarse. Esta habilidad les permite seguir adelante, aun en circunstancias adversas, y ver oportunidades en las crisis. Por esta misma razón, no buscan la perfección o las condiciones ideales para iniciar un proyecto o resolver un conflicto.

    “Una persona con un alto coeficiente emocional es mucho más flexible, mucho más influyente y acepta mucho más su realidad. Tiene una actitud más constructivista y menos automática”, asegura Caro.

    Empatía

    Consiste en la capacidad de ‘ponerse en los zapatos del otro’ y, por ende, identificarse con su situación. Las personas empáticas suelen comprender el lenguaje no verbal de quienes los rodean y escuchan sus sentimientos con atención. Como resultado, construyen vínculos personales y laborales mucho más estrechos, colaborativos y constructivos.

    Relaciones interpersonales

    “Lo que las estadísticas muestran es que el 75 por ciento de los retiros o de los despedidos laborales tienen que ver con temas de relacionamiento, no con asuntos de desempeño o competencias. Es decir, suceden porque ‘no me entendí con mi jefe’ o ‘no me llevaba con mis pares’”, indica Caro.

    Esto prueba la importancia de la inteligencia emocional en las relaciones interpersonales, sobre todo en el ámbito laboral. Las personas que saben controlar sus emociones y gestionarlas logran sinergias que, a su vez, les permiten desarrollar un excelente trabajo en equipo. Saben escuchar las ideas de los demás, reconocen al otro con sus fortalezas y necesidades, no pasan por encima de sus compañeros y comunican oportuna y respetuosamente sus opiniones.

    Tres tips para desarrollar la IE

    • Capacitaciones: charlas, lecturas y diversos materiales que brindan la teoría alrededor del concepto. Aportan
      el 10 por ciento de la evolución.
    • Acompañamiento o coaching: la ayuda de un experto en habilidades sociales que participe del proceso de
      transformación de la persona. Este aporta un 20 por ciento más en el camino del crecimiento emocional.
    • Experiencias: estas, finalmente, serán las encargadas de desarrollar al máximo el potencial intelectual y emocional de una persona. Por eso es importante que esta esté interesada en ponerse tareas y compromisos que la lleven a practicar lo aprendido.

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    2 respuestas a “Claves para incrementar su inteligencia emocional”

    1. La inteligencia emocional transmitida por nuestros padres consistía en quedarse callado(honrar a padre y madre). Todo lo contrario es mal visto. Considero que se debe reconocer la realidad y actuaciones con responsabilidad y humildad para que la verdad y compasión prevalezca.

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