¿Qué implicaciones trae la industria 4.0? - Capital Humano Colsubsidio

¿Qué implicaciones trae la industria 4.0?

  • La economía digital y el acelerado cambio tecnológico exigen a las organizaciones un camino de actualización constante. Innovación y formación: las claves de la industria 4.0.

    18 marzo 2020

    La economía digital y el acelerado cambio tecnológico exigen a las organizaciones un camino de actualización constante. Innovación y formación: las claves de la industria 4.0.

    En el mundo han ocurrido importantes hitos que han cambiado la manera de producción de las empresas y, por ende, han determinado la forma en la que trabajan y viven las personas. La máquina de vapor y la producción mecánica marcaron el inicio de la Primera Revolución Industrial a mediados del siglo XVIII. A partir de 1870 se desarrolló la electricidad y la producción en masa, lo que conformó la Segunda Revolución Industrial.

    A principios de la década de los años 90 comenzó la Tercera Revolución Industrial con la aparición de los computadores, los aparatos electrónicos y la Internet. Y la Cuarta Revolución Industrial (4IR), nombrada así en el Foro Económico Mundial (WEF, por su sigla en inglés), se caracteriza por los avances tecnológicos que traspasan las barreras espaciales, temporales y biológicas.

    Los campos en los que se evidencian los nuevos desarrollos de la industria 4.0, con la que también se conoce la Cuarta Revolución Industrial, son inteligencia artificial, robótica, Internet de las cosas, nanotecnología, biotecnología, computación cuántica, impresión 3D y cadena de bloques.

    Velocidad exponencial de los cambios 

    La tecnología avanza sustancialmente y esto causa cambios exponenciales. Hasta la población mundial demuestra ser exponencial. En 1850 había mil millones de personas en el mundo; hoy existen casi 8 mil millones. En 100 mil años la población global llegó a mil millones, y tan en solo 200 años esta se multiplicó 8 veces. En este punto, la tecnología plantea muchos retos. 

    Estos cambios dejan obsoleta la capacidad de reacción de los seres humanos. Al respecto, René Rojas,  MBA con énfasis en e-business strategy de la University of Technology de Sydney, actualmente CEO y cofundador de HubBog, destaca que, después de la producción en masa o economía en escala, hay una nueva forma de producir.

    “Ya no son solamente grandes cadenas de producción, como lo hizo Henry Ford a principios de 1900 para industrializar la forma de fabricar vehículos, sino que ahora viene la automatización con 0 y 1, lenguaje binario que busca finalmente tener procesos productivos precisos de elevada calidad.  Esa es la gran revolución: los avances tecnológicos convierten en obsoleta la mano del hombre en determinadas tareas operativas. La labor de un obrero, por su condición humana, variará de un momento a otro, puede ser imprecisa y aproximada, y eso podría generar fallas. Todo lo que hace un robot es digital, preciso y repetible”, afirma Rojas.

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    Durante la conferencia TED 2018, el chino Kai-Fu Lee, ejecutivo de tecnología, escritor y experto en inteligencia artificial, ilustró en un esquema lo que —para él— sucederá en los próximos 15 años con el talento humano debido al efecto que tendrá la inteligencia artificial en la 4IR:

    La inteligencia artificial es lo que fundamenta la robótica, la cual no es otra cosa que software integrado a un hardware para realizar tareas repetitivas y rutinarias que antes hacía el ser humano. Estos desarrollos cuestionan en cuanto a ¿con qué finalidad se busca que los robots reemplacen la mano de obra del hombre?

    Rojas responde: “Cuando un ser humano realiza una labor repetitiva y rutinaria su cerebro no se desarrolla y, además, atrofia los miembros de las personas. La actual revolución industrial pretende que las personas desarrollen más el cerebro. En el grupo de creativos que resalta Kai-Fu Lee, caben los emprendedores de la denominada ‘economía naranja’, pues son creadores de nuevos modelos de negocio”.

    Además, la medicina cambia completamente, porque será predictiva y no correctiva. Las personas podrán saber con anticipación si tendrán una afección cardíaca, por ejemplo. Ya existen aplicaciones, como Instant Heart Rate o dispositivos como el AliveCor Heart Monitor, a través de los cuales es posible hacer un electrocardiograma con 99% de precisión, solamente poniendo el dedo en el lector del celular. Además, en unos cuantos años, las personas podrán tomar sus propias radiografías con ayuda de un smartphone.

    Todas estas herramientas desplazan muchos profesionales porque las personas podrán hacer ciertos exámenes por ellas mismas con ayuda de algunos dispositivos. Esto exige que el ser humano evolucione hacia otros campos de conocimiento. Hay un cambio sustancial en los saberes y en los haceres.

    Medidas para adaptarse al cambio

    El especialista Rojas compartió con Capital Humano la fórmula para que las organizaciones logren adaptarse a los cambios inherentes a la 4IR:

    Las tecnologías exponenciales se clasifican en: 

    1. Capacidad computacional. Se mide a través de lo que se conoce como Ley de Moore, métrica relacionada con la capacidad de procesamiento de un chip, la cual, según la tendencia exponencial de mejoramiento en la eficiencia, se duplica cada 18 meses. Esto significa un proceso de miniaturización; por ello, un celular actual es miles de veces más potente de lo que fue un computador de los años 80.

    2. ADN. El costo para saber toda la composición biológica a partir del código genético ha bajado de forma exponencial. Según el National Human Genome Research Institute, el estudio del genoma de una persona pasó de costar 100 millones de dólares en 2001 a 1 millón de dólares en 2015.

    Este tipo de investigación informa acerca de la probabilidad de ocurrencia de ciertas enfermedades o patógenos heredados. Si estos se detectan antes de que se manifiesten, se pueden prevenir, lo que disminuye sustancialmente la necesidad de la medicina curativa, pues el modelo actual consiste en brindar tratamiento a enfermedades existentes. El enfoque debe dirigirse a evitarlas mediante medidas preventivas, lo que aumentaría la longevidad. La tecnología, por lo tanto, permitiría subir el promedio de vida de la humanidad.

    3. 5G. Ahora la necesidad no solamente radica en tener computadores potentes, sino también contar con tecnología 5G; es decir, tener conectividad con una banda ancha 5G, la cual es 100 veces más potente que la 4G. Esto significa que, si antes se tardaba un minuto para descargar una aplicación, con la tecnología 5G se podría hacer en una centésima de minuto; es decir, en 0,6 segundos.

    4. Internet de las cosas. Esta tecnología fue el punto de origen de la Cuarta Revolución Industrial. El Internet de las cosas es tomar las máquinas y hacer que funcionen a través de aparatos y controles digitales. Con capacidad de cómputo (hardware), aplicaciones (software), y conectividad se rompen las barreras espacial y temporal de las personas.

    En este aspecto, Rojas destaca que hay un avance muy importante en materia de hardware: el Quantum Computation, la computación cuántica, que son fundamentos físicos y químicos diferentes a los computadores tradicionales, los cuales están basados en el silicio.

    “El quantum es otro tipo de tecnología. El cambio del computador o procesador basado en silicio al computador cuántico es comparable con lo que eran los mainframes hasta cuando llegó el computador personal, y luego la existencia del smartphone”, asegura el experto.

    5. Energías limpias. Es el esfuerzo de proveer energía en el marco del respeto al medioambiente, teniendo en cuenta el crecimiento exponencial de la población mundial.

    6. Inteligencia artificial. Consiste en robots que pueden realizar labores repetitivas y rutinarias, con el fin de, entre otros propósitos, evitar que las personas estén expuestas a riesgos, como la conducción de autos. ¿Por qué hay que sacar al ser humano de la conducción de vehículos? Porque mueren más personas por accidentes de auto que por pistolas.

    En un reporte dado en 2018 por Singularity University, universidad creada con el apoyo de Google y la Nasa, el porcentaje de la mano de obra de la industria de algunos países que puede ser sustituida por inteligencia artificial; es decir, el riesgo de pérdida de trabajo de las personas a causa de la automatización es: Etiopía, 85%, China, 77%; Tailandia, 72%; India, 69%; Suráfrica, 67%; Nigeria, 65%; Argentina, 65%; el grupo de países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) en el que se incluyó recientemente Colombia, 57%; Estados Unidos, 47%; y Reino Unido, 35%.

    Esto significa que los países cuyo porcentaje es mayor deben asumir un costo más elevado para reeducar a toda esa fuerza laboral que depende de procesos productivos. En la tarea de cambiar el pensamiento exponencial, no se trata de desaprender, aprender y detener este proceso.

    “Lo que hoy se aprende en seis meses ya no sirve porque la velocidad de cambio es muy rápida. Por otro lado, en lo concerniente a startups, cuanto más alto sea el porcentaje de la población emprendedora de un país más desarrollo tendrá. Las naciones más desarrolladas serán las que más emprendedores tengan porque significa más cerebros produciendo nuevas ideas”, asegura Rojas.

    Globalización 4.0 

    Los cambios que ocurren en la actualidad no solamente afectan a un país, una industria o un problema en particular. Son cambios universales que requieren de una respuesta global pues, como lo considera Klaus Schwab, fundador del WEF, aumenta cada vez más la brecha entre quienes forman parte del precariado y los privilegiados con modelos de negocios de la 4IR, que a menudo hacen que las ganancias sean para quienes son dueños del capital o de la propiedad intelectual.

    Al respecto, la exponencialidad también se presenta en el tamaño de las brechas del grado de evolución de las economías y, por ende, del nivel de bienestar de los habitantes de países o regiones que aún no se han visto beneficiados por la Segunda Revolución Industrial (uso de la electricidad) o la Tercera Revolución Industrial (acceso a Internet, deficiencia que lógicamente se deriva en gran parte de la anterior).

    Según el Informe sobre el Progreso Energético elaborado por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y el Banco Mundial (BM) presentado en Lisboa en mayo de 2018, el 13% de la población mundial (alrededor de mil millones de personas) todavía no tiene acceso a la electricidad, y se proyecta que 674 millones continúen sin ella en 2030, cifras que aún están lejos de los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU. “Los últimos datos muestran claramente que necesitamos más acción y liderazgo político si queremos cumplir con nuestra promesa de no dejar a nadie atrás”, señaló la representante de la ONU para la energía sostenible, Rachel Kyte.

    En lo que concierne a Internet, según estadísticas recopiladas por Miniwatts Marketing Group de información publicada por Nielsen Online, ITU e Internet World Stats, el número de usuarios de Internet en el planeta es de 4.199.194.131 a junio de 2018. Esto significa que casi la mitad de la población mundial no tiene acceso a los beneficios que se derivan de la 4IR.

    Puede ver: ¿Cómo va Colombia en transformación digital?

    Además de la infraestructura física necesaria para que todas las personas en el mundo tengan las mismas oportunidades de desarrollo, gestionar el cambio en la 4IR requerirá marcos para la cooperación nacional y multinacional, y un nuevo modelo de educación, complementado con programas específicos para enseñar nuevas habilidades a los trabajadores.

    En este aspecto, según Claudia Suaznábar, especialista de la División de Competitividad, Tecnología e Innovación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), si las empresas no invierten en las destrezas y capacidades de su capital humano no podrán aprovechar las oportunidades de la economía digital.

    Para cerrar las brechas entre las necesidades de las empresas y la oferta de capital humano se deben aprovechar las innovaciones que están surgiendo en materia de formación, desde los cursos masivos (MOOC) hasta el uso de realidad virtual y aumentada para entrenamiento técnico; pasando por una oferta de cursos cortos que ayuden a la actualización y adquisición de habilidades digitales provistos por nuevos actores. Sectores como la salud, la energía o la construcción, por ejemplo, demandan especialmente formación en nuevas capacidades digitales”, destaca la experta.

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    7 respuestas a “¿Qué implicaciones trae la industria 4.0?”

    1. Excelente informe, las personas y/o empresas que no estén a la vanguardia de los cambios tecnológicos estarán por fuera del mercado.

    2. Excelente aporte, las universidades debe ajustar sus planes formativos enfocados a las nuevas exigencias de la Cuarta Revolución Industrial (4IR).

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