Competitividad laboral: "El activo más importante de Colombia es su talento humano", MinComercio | Últimas tendencias de Gestión Humana - Capital Humano Colsubsidio

Competitividad laboral: “El activo más importante de Colombia es su talento humano”, MinComercio

  • José Manuel Restrepo, MinComercio, dialogó con Capital Humano sobre las acciones que adelanta el Gobierno nacional para fortalecer la competitividad del país.

    José Manuel Restrepo, MinComercio, dialogó con Capital Humano sobre las acciones que adelanta el Gobierno nacional para fortalecer la competitividad del país.

    Aunque Colombia se transformó en los últimos sesenta años, al ensanchar varias veces su economía y alcanzar desempeños históricos en indicadores como la inversión extranjera directa y el comercio exterior, la competitividad es todavía una cuenta pendiente. Sobre el estado actual en este campo y las acciones que adelanta y adelantará el Gobierno nacional en el presente cuatrienio, José Manuel Restrepo, ministro de Comercio, Industria y Turismo, MinCIT, dialogó con Capital Humano.

    Este economista, con especialización en Finanzas de la Universidad del Rosario y maestría en Economía del London School of Economics, se refirió a la productividad del país, a la actividad empresarial, las pymes, el emprendimiento, la cualificación del personal y al Centro de Cuarta Revolución Industrial que se hará en Medellín.

    Capital Humano: ¿Qué significa para Colombia ocupar el puesto 60 entre 140 en el Índice Global de Competitividad?
    José Manuel Restrepo: Este es el gran desafío del Gobierno. Recibimos un país con un deterioro en posicionamiento competitivo en todos los indicadores, en el Doing Business, el del World Economic Forum e IMD. Esto nos lleva a hacer un gran esfuerzo en los temas que nos permitan mejorar en competitividad y su escalamiento como la innovación, el mejoramiento de la infraestructura, la seguridad jurídica, la pertinencia en la educación y el aumento de la productividad.

    Todo esto se encuentra en la agenda prioritaria del nuevo Gobierno e incluso en el Plan Nacional de Desarrollo (PND), centrado en la construcción de equidad. Esto significa que la tarea que estamos haciendo —y hemos alineado en el PND—, va de la mano con el compromiso con el emprendimiento, la iniciativa privada y con atraer inversión. Todo esto va encaminado a que el país mejore en estos indicadores competitivos.

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    C.H.: En este proceso, ¿cuáles son los primeros pasos que se han dado?
    J. M. R.: Uno muy importante se presentó recientemente en Davos (Suiza) y es el inicio del Centro para la Cuarta Revolución Industrial, en Medellín. Colombia se convertirá así en la sede del primer centro de esta categoría en asocio con el Foro Económico Mundial, creado en la región para trabajar en blockchain, inteligencia artificial e Internet de la Cosas.

    Esto significa que debemos contribuir a que haya mejor política pública y programas que permitan que las cosas se conecten a través de Internet y haya ciudades más inteligentes que, mediante el uso de estas tecnologías, puedan lograr mayores niveles de transparencia, legalidad y contribuir a la lucha contra la corrupción; y que, a través de la inteligencia artificial, el Gobierno en Línea sea más eficiente en la interacción del ciudadano y del sector público y privado.

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    C.H.: ¿En qué sectores productivos hay interés externo por invertir en el país?
    J. M. R.: En los viajes que hemos hecho con el presidente (Iván) Duque a Bruselas, Roma, Nueva York y Washington, hemos constatado un gran apetito de los inversionistas internacionales y la empresa del mundo por llegar e invertir en Colombia.

    Estos han manifestado su enorme interés en invertir en energías renovables, tecnologías de la información, infraestructura, turismo, desarrollo de la agroindustria y en la economía e industrias creativas. Estamos convencidos de que el país rápidamente puede pasar de recibir una IED de 8.500 millones a 11.000 o 12.000 millones de dólares anuales de inversión en sectores no mineroenergéticos.

    Esto animará a otros sectores a invertir en el país y este debe hacer un incremento en el Producto Interno Bruto porque es la forma en que podemos aumentar nuestro crecimiento y lograr el sueño de que en 2022 sea superior al 4 por ciento, lo que nos ayudará a crear empleo y hacer una política social.

    C. H.: ¿Qué debe hacer Colombia para aumentar la inversión en I+D y ACTi como participación del PIB cuando nunca ha pasado del 0,2 por ciento y 0,5 por ciento?
    J. M. R.: Uno de nuestros compromisos ha sido hacer de la innovación un objeto central de Gobierno, a través de iNNpulsa y Colciencias. La gran oportunidad, ahora, es que con la creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación esos recursos se multipliquen. Se necesitan dos esfuerzos: multiplicar el recurso público destinado a innovación y hacerlo no solo en la producción de conocimiento, sino que genere valor agregado en el desarrollo del sector productivo.

    C. H.: ¿Cómo lograr que las empresas sean competitivas, cuando más del 70 por ciento no son innovadoras, según el Dane?
    J. M. R.: Se creó el programa Fábricas de Competitividad que recoge experiencias exitosas en Alemania, Francia y Marruecos en el que las empresas más innovadoras son las más productivas. Para lograrlo, debemos llegar a estas e identificar qué las hace menos productivas y en un esfuerzo, en un periodo no menor a seis meses, hacer lo que haya que hacer para lograrlo. En 2018 intervenimos cerca de 200 empresas, este año serán mil, y para 2022 calculamos 4 mil empresas.

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    C. H.: ¿Qué avances se han alcanzado?
    J. M. R.: De la mano del Programa de Transformación Productiva se identifica en qué puede ser más productiva una empresa: mejoramiento de producto, licencias energéticas, mejoramiento de canales de comercialización y utilización y aprovechamiento de tecnología, y de la mano de expertos se hace la intervención adecuada, con el apoyo del empresario, y se valida si aumentó o no la productividad. Así lo hicimos el semestre pasado y efectivamente aumentaron la productividad muchas empresas, incluso por encima del 8 por ciento.

    C. H.: ¿Con este plan se puede impulsar el crecimiento de la productividad nacional, que desde 1990 ha sido negativo?
    J. M. R.: La productividad supone varios tipos de esfuerzos. Uno, el mejoramiento de la infraestructura. Esperamos que en abril se dé el 70 por ciento de los cierres financieros y los proyectos se terminen. En segundo lugar, los esfuerzos de esta cartera y los del nuevo Ministerio de Ciencia van en esa dirección de poder llevar a la innovación a otro nivel. La productividad es un compromiso de múltiples estrategias y la combinación de lo anterior tiene que ayudarnos a elevarla. La otra forma es aprovechar los Tratados de Libre Comercio para ayudar a insertar a las empresas en cadenas globales de valor, aumentar su capacidad exportadora y ayudarles a encontrar oportunidades en los mercados internacionales.

    C. H.: ¿Qué otras estrategias se deben seguir para que las empresas colombianas promuevan su productividad y competitividad?
    J. M. R.: Un camino muy importante es facilitar el comercio internacional. El país tiene unos altos costos y tiempos de importación y exportación, y nosotros hemos venido aumentando la mesa de participación de comercio: un encuentro cada quince días en el que actores del Gobierno y el sector privado identifican barreras que dificultan el proceso de comercio exterior y allí ya se han venido implementando algunas estrategias.

    Otro es el programa Estado Simple, Colombia Ágil, que busca que el empresario no se dedique a hacer trámites sino a hacer negocios. Hemos intervenido 100 trámites para hacerles la vida más fácil al ciudadano y al empresario. Vienen 800 más este año que buscan exactamente lo mismo.

    C. H.: ¿Cómo hacer a las pymes más productivas?
    J. M. R.: Están en el centro de nuestra estrategia de reactivación económica porque es una manera como también se construye equidad. Para estas hay varios caminos y el primero es cómo motivarlas desde la perspectiva de lo tributario e incentivarlas desde lo fiscal.

    La Ley de Financiamiento va en la dirección de fortalecer la actividad empresarial, pero en especial las pymes, con la reducción del impuesto de renta gradual, con el descuento del IVA de capital para que puedan hacer modernización tecnológica, con la eliminación de la renta presuntiva con la que se favorece la micro y pequeña empresa, y con los incentivos para la industria creativa de 0 por ciento de renta por 7 años y de 0 por ciento por 10 años en el caso de la agroindustria.

    C. H.: ¿Qué otro plan se tiene para este segmento productivo?
    J. M. R.: El proyecto de ley para las pymes estará encaminado a trabajar en cuatro capítulos: oportunidad de
    pago, acceso al financiamiento, eliminación de costos, obstáculos y de barreras para el emprendedor, y uno
    de incentivos.

    C. H.: ¿Qué hacer para cualificar el capital humano en el país y que las empresas no tengan dificultad para encontrarlo?
    J. M. R.: Se necesita hacer un gran esfuerzo en su pertinencia; es decir, que realmente responda a las necesidades que tiene la sociedad. Esto significa innovar en la educación y educar en la innovación, fomentar el espíritu de la curiosidad desde muy niños y avanzar, a partir de ahí, con una educación que contribuya a estos procesos de innovación. En el fondo es una educación más pertinente y esto implica también un esfuerzo mancomunado del sector privado y la academia para lograr que eso se dé en el programa educativo.

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    C. H.: ¿Qué recomienda a las empresas para mejorar la competitividad de sus trabajadores?
    J. M. R.: Las empresas son un actor protagónico en la idea de una educación para toda la vida. Esta no termina en el aula de clase, sino que continúa en las organizaciones. Estos son los espacios en los que se pueden aprender más competencias y habilidades. Las compañías tienen que participar activamente en lo educativo y este tema tiene que articularse mucho más con las empresas para que su formación responda a esas necesidades del sector empresarial.

    C. H.: ¿Cuál es la principal fortaleza del país en competitividad?
    J. M. R.: Tenemos grandes activos como país y el primero es la naturaleza y la biodiversidad. Es muy valioso
    para el desarrollo empresarial y turístico y nos diferencia a nivel internacional. Hay que lograr conservar
    produciendo y producir conservando. Pero el activo más importante de Colombia es su talento humano. Este tiene creatividad, capacidad para innovar y emprender. Es resiliente y pese a las dificultades, sale adelante.

    C. H.: ¿Y la mayor debilidad?
    J. M. R.: Tenemos que hacer un gran esfuerzo por la legalidad y por enfrentar y atacar de fondo a la corrupción. Y por contribuir a la construcción de un país más equitativo y que la política social llegue a todos.

    C. H.: ¿Cuál será el legado del país en términos de competitividad en el presente cuatrienio?
    J. M. R.: Necesitamos subir significativamente en los sistemas de referenciación internacional en materia
    competitiva, ubicarnos en los primeros dos o tres lugares de América Latina en todos estos indicadores y, lo
    más importante, que el país mejore su competitividad e incremente su crecimiento potencial.

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