Salario emocional - Últimas tendencias de Gestión Humana - Capital Humano Colsubsidio

Salario emocional

  • Está comprobado que para retener el talento, el dinero no lo es todo. Para ganar la lealtad de un empleado, hace falta más. ¿Un primer paso? Conocerlo, para así poder apelar a sus emociones.

    Dime con quién trabajas y te diré cómo compensarlo. Flexibilidad horaria, días libres, capacitaciones, viajes, libertad en el código de vestuario, descuentos asociados a servicios de salud, belleza y bienestar, además de reconocimiento y autonomía son algunos de los beneficios intangibles que se implementan hoy por hoy en las empresas, dependiendo de las necesidades y gustos de los colaboradores. El concepto de salario emocional está calando cada vez más en la mente de los líderes por una razón inminente: para garantizar la sostenibilidad de un negocio, hay que proteger su capital más importante, el talento humano.

    Fernando Plata, presidente de Happy Factor, empresa que se dedica a diseñar estrategias de desarrollo organizacional para compañías colombianas, les responde a los lectores de Capital Humano las tres preguntas que todo gerente debería tener claras sobre el salario emocional.

    ¿Qué es?

    Salario emocional se refiere a todos aquellos componentes del Bien Estar y el Bien Ser de los empleados, que van más allá de la retribución económica. Cuando hablamos del Bien Estar incluimos aquellos aspectos externos a la persona como: clima laboral, relación con el jefe y compañeros, puesto de trabajo, condiciones ambientales y formación, entre otros. Cuando hablamos del Bien Ser nos referimos a aspectos inherentes a la persona: autoconsciencia, motivación, resiliencia e inteligencia emocional, entre otros.

    ¿Qué hace feliz a un empleado?

    Haciendo la salvedad de que la felicidad es un tema subjetivo y puede significar distintas cosas para diferentes personas, podríamos afirmar que esta se puede enmarcar en cinco variables principales (de acuerdo al modelo de la Felicidad en el Trabajo de la firma iOpener) que son, a su vez, los disparadores de empleados felices o infelices:

    • Contribución: entendida como el esfuerzo que cada persona hace y su percepción sobre sí mismo.
    • Convicción: definida como la motivación que uno tiene en cualquier circunstancia.
    • Cultura: se refiere a qué tan alto es el sentimiento de encajar en la organización.
    • Compromiso: medido como el nivel de enganche con lo que uno hace.
    • Confianza: sentimiento de seguridad que uno tiene en sí mismo y en su trabajo.

    ¿Por qué son importantes estos beneficios intangibles?

    El mercado laboral ha cambiado radicalmente. Antes le dábamos más peso al salario que a otras variables. Para la generación X, la lealtad estaba asociada a la permanencia, la estabilidad y el crecimiento. Los millennials son leales a sí mismos y a sus principios. Si no encontramos otras formas de retribuir a nuestros empleados más allá del dinero, estamos poniendo en riesgo la estabilidad de nuestro mayor recurso y diferenciador, que es nuestra gente. No se trata únicamente de “otorgar beneficios intangibles”, se deben promover ambientes laborales en donde la persona está primero. Se trata de culturas más orientadas al SER, donde la felicidad en el trabajo sea un valor fundamental y donde sus líderes actúen en consecuencia. ¿El resultado y su beneficio? Como lo demuestran numerosos estudios: empleados motivados y por ende, mayor productividad.

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